Métodos de deshidratación de frutas
Quizás la desecación de alimentos sea unos de los mejores métodos de conservación que existen, pues respeta mucho la esencia de los mismos: sus nutrientes, olor, sabor y textura. Todo esto sin agregar aditivos químicos (al menos en los métodos no industriales).
Secar o deshidratar consiste
simplemente en extraer la humedad de los alimentos para evitar la actividad
enzimática y el desarrollo de microrganismos. En consecuencia, los alimentos
adquieren estabilidad microbiológica y química.
Si el proceso de deshidratado se
realiza correctamente y se emplea la temperatura más baja posible (40-55
°C), el alimento mantendrá todo su valor nutricional y
características organolépticas (color, textura, sabor y olor). Por esta razón,
la mayoría de las frutas desecadas conservan un alto contenido en fibra y
potasio, además de otros minerales y vitaminas.
Aunque la deshidratación es un
método ancestral de conservación de alimentos, actualmente se ha refinado
mucho, gracias a los adelantos tecnológicos que permiten un proceso más salubre
y eficiente. Aquí te mencionamos los métodos más populares para el secado de
alimentos:
-Secado o deshidratación en horno
-Secado en microondas
-Deshidratación en sol
-Secadores eléctricos
-Deshidratadores eléctricos
-Secadores solares
-Deshidratadores en horno solar
¿Cómo deshidratar frutas
correctamente? - Consejos
Sin importar el método de
deshidratación que utilices, hay ciertas técnicas y trucos que te ayudarán a
conseguir el resultado deseado cuando intentes deshidratar frutas en casa.
Presta atención y aplícalos en cualquier circunstancia:
Selecciona las mejores frutas
Deben ser frutas frescas y tener
un punto adecuado de maduración. Elígelas sin magulladuras o partes dañadas.
Corta piezas delgadas y del mismo
grosor. Así, se deshidratarán uniformemente. Retira las semillas y partes más
fibrosas. Puedes cortar los alimentos con una mandolina, ya que proporciona
cortes limpios y exactos. En cambio, las frutas muy pequeñas se deshidratan
mejor enteras. Si las cortas con cuchillo, debe ser en trozos de 0,5 a 3 cm.
Prepara las frutas antes de
secarlas
Aunque este paso es opcional, si
lo realizas, eliminas cualquier enzima o microrganismo que acelere la oxidación
del alimento. Para evitar su oxidación y mejorar su presentación final,
colócalas en un cuenco con 1 litro de agua y 100 ml de limón durante durante
10-15 minutos.
Cada bandeja o rejillas que
llenes debe contener la misma fruta (si es fresa, solo fresas). Una vez estén
desecadas, debes dejar que se enfríen durante 60 minutos.
Utiliza un solo tipo de fruta
Utiliza una rejilla o bandeja
para colocar las frutas. Dispón las rodajas de fruta una al lado de otra,
formando una sola capa. No las coloques amontonadas para que pueda fluir el
aire caliente.
Selecciona las mejores piezas
Escoge los trozos de calidad: deben
tener color adecuado y no presentar ningún aspecto extraño.
Una vez hayas escogido las
mejores piezas, supervísalas por un tiempo adicional. Este consejo es opcional
pero muy recomendable, pues garantiza que la fruta sea de calidad y dure
más tiempo. Para hacerlo, sigue estos pasos:
- Llena un tarro de vidrio con los trozos de frutas a
2/3 de su capacidad.
- Agita el frasco una vez al día durante 7 días. La
humedad residual se distribuirá uniformemente entre los trozos secos.
- Verifica si aparece condensación en el tarro, pues
esto será señal de que el secado ha quedado incompleto. Si es el caso,
seca de nuevo las piezas con el método de deshidratación que elijas.

0 Comentarios